jueves, 22 de abril de 2010

LA IMPORTANCIA DE LA PUNTUALIDAD EN LAS CITAS

Irreverente
22 de abril de 2010


El tiempo, es una de las mayores riquezas que poseemos y no hay manera de devolver el tiempo que hemos hecho perder a alguien.

Y es que en cualquier ámbito que nos movamos, y en cualquier país, la puntualidad es una de las normas básicas de la buena educación.

En China por ejemplo, la anulación de una cita o la falta de puntualidad es una ofensa grave para la persona o personas que le esperan.

Siempre es mejor llegar cinco minutos antes que cinco después.

Se puede esperar en la antesala del teatro, en la sala de espera de la empresa o en la cafetería de enfrente, pero es mejor llegar con tiempo.

Ahora bien, tan malo es llegar tarde como llegar demasiado temprano.

El tiempo de anticipación de cualquier cita debe ser mínimo.

En muchas citas de negocios o reuniones se suele esperar un tiempo de cortesía por los invitados.

Pero no debe aprovecharse este tiempo de cortesía para llegar tarde.

Es puntual, quien cumple con sus obligaciones a la hora exacta en que se ha comprometido a hacerlo.

Desafortunadamente, no todas las personas cobran conciencia de la importancia de la puntualidad.

Es frecuente, que en todos los ámbitos: trabajo, escuela, citas personales, eventos familiares, etc., se llegue con retraso.

La impuntualidad es una actitud que se arraiga en la falta de respeto al otro.

Ella refleja escasa organización del tiempo, ausencia de planeación, exceso de compromisos y la falta de respeto al tiempo de los demás.

Qué ventajas tiene ser puntual:

Nos hace creíbles y confiables.

Ejercer la puntualidad es un modo de ganarnos la confianza de los demás, y de demostrarles que nuestra palabra vale.

Nos hace atentos y considerados.

No hacer esperar a las personas es una forma de comunicarles que las valoramos, y que cuidamos su tiempo, tanto como el nuestro.

Nos hace ordenados y eficientes.

La disciplina de la puntualidad, hace que nos concentremos más y mejor en la tarea que estamos realizando.

Eso permite que realicemos más actividades en menos tiempo, sin divagar, ni caer en distracciones inútiles.

Evita que perdamos tiempo y dinero.

Aún, sin existir citas con otras personas, ser puntuales nos beneficia siempre.

Llegaremos a tiempo para el comienzo de películas y obras de teatro, no perderemos trenes, aviones, autobuses, etc.

Es esencial para cuidar amistades y relaciones.

Las tardanzas frecuentes son dañinas para cualquier relación, ya sea familiar, laboral o de amistad.

Es muy desagradable, que una persona siempre llegue tarde, y más, para los que han preparado trabajos, viajes, comidas o salidas que incluían al impuntual.

Ser puntuales nos da ciertas cualidades:

Nos hace mejores personas.
Mejora la manera de utilizar nuestro tiempo.
Incrementa nuestro respeto por los demás.
Nos hace sujetos dignos de la confianza.

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